Mustafa Suleyman es una figura imprescindible para entender el panorama tecnológico actual.
Cofundador de DeepMind y actual CEO de Microsoft AI, su trayectoria no solo se define por la innovación técnica, sino por una profunda preocupación sobre cómo la tecnología interactúa con la sociedad.
Suleyman ha pasado de ser un activista social a convertirse en uno de los grandes arquitectos del futuro de la IA, impulsando herramientas que hoy definen nuestra era digital.
De DeepMind a la cúspide tecnológica
La carrera de Suleyman despegó en 2010 cuando cofundó DeepMind junto a Demis Hassabis y Shane Legg. La empresa, que fue adquirida por Google en 2014, se hizo famosa por hitos como AlphaGo.
Sin embargo, el papel de Suleyman fue crucial al dirigir la división de «IA Aplicada», buscando formas de utilizar algoritmos para resolver problemas complejos en el mundo real, como la eficiencia energética en los centros de datos de Google o mejoras en el sistema de salud del Reino Unido.
Innovación y el surgimiento de Inflection AI
Tras una exitosa etapa en Google, Suleyman decidió explorar nuevos horizontes con la creación de Inflection AI en 2022.
Con esta startup, buscó redefinir la relación entre humanos y máquinas mediante el desarrollo de Pi, un asistente personal diseñado para ser empático y conversacional.
Este enfoque humanista marcó una diferencia notable frente a otros modelos de lenguaje, priorizando la inteligencia emocional y la seguridad del usuario por encima de la mera capacidad de procesamiento de datos.
Un nuevo capítulo en Microsoft y la ética global
En 2024, Suleyman asumió un nuevo reto como CEO de la división de IA de consumo en Microsoft. Desde esta posición, supervisa productos masivos como Copilot, integrando su visión de una IA útil y accesible.
Además, a través de su libro The Coming Wave, Suleyman se ha consolidado como una voz de advertencia sobre los riesgos de la tecnología desenfrenada, abogando por un «contención» regulatoria que asegure que el progreso tecnológico siempre trabaje a favor de la humanidad y no en su contra.