Bill Gates no solo es el cofundador de Microsoft y uno de los filántropos más influyentes del mundo; hoy se posiciona como una voz autorizada en el futuro de la tecnología. 

En la actualidad, su nombre figura entre los expertos destacados en inteligencia artificial, ya que ha pasado de construir sistemas operativos a analizar cómo los modelos de lenguaje transformarán la educación, la salud y el mercado laboral.

El origen de un visionario tecnológico

Nacido en 1955, Gates mostró un interés temprano por la informática, programando su primer software a los 13 años. 

Su decisión de abandonar Harvard para fundar Microsoft junto a Paul Allen cambió el curso de la historia, democratizando el acceso a las computadoras

Sin embargo, su verdadera genialidad residió en entender que el software, y no solo el hardware, sería el motor del progreso humano. Esta misma visión es la que hoy aplica al estudiar los algoritmos de aprendizaje profundo.

El giro hacia la Inteligencia Artificial

Tras dejar el día a día en Microsoft, Gates centró su atención en la Fundación Bill y Melinda Gates, pero nunca se desconectó de la vanguardia técnica. 

En los últimos años, se ha convertido en un aliado estratégico de proyectos como OpenAI. Para Gates, el desarrollo de la IA es el avance tecnológico más importante desde la creación de la interfaz gráfica de usuario. 

Él sostiene que estas herramientas no son solo juguetes tecnológicos, sino aliados capaces de reducir la brecha de desigualdad global si se gestionan correctamente.

Un futuro de desafíos y optimismo

A diferencia de otros tecnólogos, Gates mantiene un enfoque pragmático sobre los riesgos de la IA. 

Si bien reconoce los peligros éticos y de seguridad, su biografía reciente destaca su optimismo por el potencial de la IA para descubrir nuevos medicamentos o personalizar la enseñanza para niños en países en desarrollo. 

Su legado ha evolucionado: de querer poner un ordenador en cada escritorio, a buscar que una inteligencia artificial ayude a resolver los problemas más complejos de la humanidad.