Si alguna vez te has quedado asombrado al escuchar una voz sintética que parece respirar, dudar y emocionarse como nosotros, es muy probable que estés ante el trabajo de Piotr Dabkowski.
Nacido en Gdańsk (Polonia) hacia 1995, Piotr no es solo un prodigio de la ingeniería; es un visionario que ha logrado humanizar la interacción entre máquinas y personas.
Su historia es la de una curiosidad insaciable que comenzó en el prestigioso instituto Copernicus de Varsovia, donde conoció a su inseparable socio Mati Staniszewski, y que lo llevó a las aulas de Oxford y Cambridge, donde su tesis sobre detección de imágenes por IA terminó brillando en el prestigioso congreso NeurIPS.
De los laboratorios de Google al sueño de ElevenLabs
Antes de revolucionar el mercado por su cuenta, Piotr pulió su talento como ingeniero de machine learning en Google entre 2018 y 2022. Sin embargo, su verdadera motivación nació de una experiencia muy cotidiana y algo frustrante: el doblaje polaco de su infancia, donde un único narrador (el «lektor») leía todos los diálogos sin rastro de emoción.
Piotr estaba convencido de que la tecnología podía hacerlo mejor. Así nació ElevenLabs en 2022, con la misión de eliminar las barreras lingüísticas y sonoras.
Como CTO, ha liderado el desarrollo de modelos que no solo clonan voces en más de 29 idiomas con una precisión asombrosa, sino que lo hacen con una latencia mínima, permitiendo aplicaciones en tiempo real que antes parecían ciencia ficción.
Un 2026 marcado por la innovación y el propósito social
La trayectoria de Dabkowski ha alcanzado nuevas cotas recientemente. A principios de este año, la compañía lanzó Scribe v2, un sistema de transcripción que ha fijado nuevos estándares de precisión en la industria, y sorprendió al mundo con «The Eleven Album», explorando las fronteras de la música generativa.
Pero lo que realmente define a Piotr es su enfoque ético. Ha impulsado programas de impacto social para devolver la voz a personas con enfermedades degenerativas, demostrando que su trabajo va mucho más allá del código.
Al profundizar en las biografías de los protagonistas de la inteligencia artificial, la figura de Piotr destaca por su sencillez. A pesar de su éxito multimillonario y de ser una presencia constante en la lista TIME100 AI, prefiere el silencio de su laboratorio a los focos.
Para él, el éxito no es crear una herramienta potente, sino lograr que la tecnología desaparezca para que solo quede la calidez de una conversación auténtica.