La historia de Clément Delangue es la de un joven que convirtió la curiosidad tecnológica en una revolución global. Nacido a mediados de los 80 en La Bassée, un pequeño pueblo del norte de Francia, creció en una familia modesta donde los viajes eran un lujo poco frecuente. 

Sin embargo, a los 12 años, su primer ordenador le abrió una «ventana al resto del mundo», despertando un instinto emprendedor que lo llevaría, con solo 16 años, a importar vehículos desde China para venderlos en eBay, convirtiéndose en uno de los mayores vendedores de la plataforma en su país.

El giro hacia la inteligencia artificial

Tras formarse en la ESCP Business School y completar cursos de computación en Stanford, Delangue tuvo su primer contacto serio con el aprendizaje automático en Moodstocks, una startup de visión por computador que acabó siendo adquirida por Google. 

Aunque rechazó una oferta de trabajo en el gigante tecnológico para fundar su propia plataforma educativa, fue en 2016 cuando, junto a Julien Chaumond y Thomas Wolf, dio vida a Hugging Face. Lo que comenzó como un divertido chatbot para adolescentes con espíritu de «Tamagotchi de IA» cambió el rumbo de la industria en 2018 al lanzar la librería Transformers.

Una visión basada en la transparencia

Como CEO, Delangue ha transformado Hugging Face en lo que muchos llaman el «GitHub del machine learning«. Su filosofía es clara: el código abierto es la mejor herramienta para mitigar riesgos como los sesgos algorítmicos, permitiendo que la comunidad audite y mejore los modelos de forma transparente. 

Hoy, su plataforma es un pilar fundamental para millones de usuarios y empresas, consolidándose como una pieza clave para entender quién es quién en la inteligencia artificial actual, especialmente en el ámbito de la colaboración ética y abierta.

A pesar de liderar una empresa valorada en miles de millones, sigue encontrando la felicidad en la lucha constante por la innovación, inspirándose en el mito de Sísifo de Camus.