Si el mundo de la tecnología fuera una partida de ajedrez, Demis Hassabis sería el gran maestro que ya ha previsto todos los movimientos futuros. Nacido en Londres en 1976, este polímata de ascendencia chipriota y china comenzó a asombrar al mundo como prodigio del ajedrez a los cuatro años. 

Esa mentalidad analítica le llevó primero al diseño de videojuegos de éxito y, más tarde, a obtener un doctorado en neurociencia cognitiva. 

Esta combinación única de disciplinas fue la clave para fundar DeepMind en 2010, con la ambiciosa misión de «resolver la inteligencia» para, a través de ella, solucionar los problemas más complejos de la ciencia y la medicina.

De la victoria en el tablero al hito de AlphaFold

El primer gran eco mediático de Hassabis llegó con AlphaGo, el sistema que en 2016 derrotó al campeón mundial Lee Sedol en un juego de estrategia milenario. 

Pero mientras otros buscaban aplicaciones comerciales inmediatas, Hassabis tenía la vista puesta en algo que lo colocaría entre las grandes personalidades de la IA. Su mayor contribución a la humanidad es AlphaFold, un sistema capaz de predecir la estructura tridimensional de las proteínas.

Este avance ha resuelto un desafío biológico de medio siglo, acelerando la comprensión de enfermedades a una velocidad que antes era sencillamente inalcanzable para el ser humano.

Un Nobel para la nueva era de la medicina

El impacto de su trabajo es tan trascendental que en 2024 fue galardonado con el Premio Nobel de Química, un hito histórico que sitúa a la IA no solo como una herramienta informática, sino como el motor de una nueva era científica. 

Para Hassabis, la IA es el «microscopio definitivo», capaz de encontrar patrones en datos biológicos masivos que el cerebro humano no puede procesar por sí solo. 

Además de su excelencia técnica, destaca por su enfoque ético y prudente; es un firme defensor de que el desarrollo de una inteligencia superior debe ser supervisado por instituciones globales

Su visión no se limita a crear chats que hablen bien, sino a utilizar la computación para desbloquear los secretos de la biología y mejorar la salud global de forma radical. 

En un campo lleno de competidores, Hassabis se mantiene como el científico que busca, ante todo, que la inteligencia artificial se convierta en el mayor aliado de nuestra salud y bienestar.