¿Y si te dijera que la versión más avanzada de ChatGPT ya ha llegado… pero muchos la perciben como más fría que nunca? 

GPT-5, representa un salto tentador hacia una IA más experta que nunca en escritura, programación y salud, con capacidades multimodales, enorme memoria y un enrutador que elige si ‘pensar rápido’ o ‘razonar profundo’ según la tarea. 

Pero, lejos de encantar a todos, muchos usuarios han criticado su tono distante y la pérdida de cercanía emocional que ofrecía GPT-4o. Este choque entre potencia técnica y frialdad emocional es solo el principio de lo que exploraremos.

¿Qué es GPT-5?

GPT-5, lanzado oficialmente el 7 de agosto de 2025 por OpenAI, es un modelo de inteligencia artificial de próxima generación que marca una evolución clave en su línea de modelos conversacionales.

Es un sistema unificado que integra modelos rápidos para respuestas inmediatas y modelos de «razonamiento profundo» para tareas complejas, activados por un enrutador inteligente que decide cuál usar en cada momento según la naturaleza y dificultad de la consulta.

GPT-5 muestra rendimiento de nivel “PhD” en áreas como programación, razonamiento matemático, salud, escritura y comprensión multimodal, incluyendo texto, imagen, audio y vídeo.

Además, destaca por su menor propensión a errores —como alucinaciones—, mejor coherencia en respuestas y capacidad de responder con honestidad acerca de sus límites.

Arquitectura y variantes del modelo

Una de las grandes innovaciones de GPT-5 es su arquitectura unificada con enrutador interno, diseñada para equilibrar velocidad y profundidad en cada interacción. 

Este sistema selecciona dinámicamente entre distintos “caminos” de razonamiento: puede optar por un modelo ligero y veloz para preguntas sencillas o activar un modelo más complejo y analítico para resolver problemas que exigen mayor reflexión.

Además, GPT-5 se distribuye en tres variantes principales que buscan adaptarse a diferentes necesidades:

  • GPT-5 estándar, con todo el potencial del modelo para usuarios generales.
  • GPT-5 mini, más rápido y eficiente, ideal para consultas frecuentes y menos complejas.
  • GPT-5 nano, diseñado para aplicaciones en dispositivos móviles o contextos donde los recursos son limitados.

Esta flexibilidad convierte a GPT-5 en una herramienta adaptable tanto para grandes empresas como para usuarios individuales que buscan un asistente ágil y versátil.

Capacidades clave de GPT-5

GPT-5 no solo es más rápido, también redefine cómo la IA entiende, procesa y responde en contextos complejos y diversos.

Razonamiento avanzado

El nuevo modelo destaca por un razonamiento más preciso y profundo, lo que le permite resolver problemas matemáticos, científicos y lógicos con un nivel cercano al de expertos humanos. 

Además, es menos propenso a caer en errores o “alucinaciones”, ofreciendo respuestas más fiables y coherentes.

Multimodalidad integrada

GPT-5 puede interpretar y generar respuestas en múltiples formatos, incluyendo imágenes, audio e incluso vídeo. Esta capacidad abre la puerta a aplicaciones mucho más ricas en educación, marketing, atención médica y creatividad digital.

Desempeño técnico

En pruebas de referencia, GPT-5 alcanzó resultados de nivel doctoral en áreas como programación, medicina y comprensión del lenguaje, superando a versiones anteriores y a muchos profesionales humanos. 

También incorpora mejoras en memoria y personalización, lo que le permite recordar interacciones previas y adaptarse mejor a cada usuario.

Implementaciones y casos empresariales

GPT-5 ya está transformando la manera en que empresas y organizaciones utilizan la inteligencia artificial. Sus aplicaciones más destacadas incluyen:

  • Microsoft Copilot y GitHub: Integrado en herramientas de productividad y programación, GPT-5 potencia la escritura de código, la generación de documentos y la asistencia en tiempo real dentro de Visual Studio Code y otras plataformas.
  • Sector financiero: Bancos como BNY Mellon y Morgan Stanley emplean GPT-5 para optimizar procesos internos, análisis de datos y atención personalizada a clientes, mejorando eficiencia y seguridad.
  • Industria farmacéutica: Empresas como Amgen lo utilizan en investigación médica y en la gestión de conocimiento científico, acelerando el desarrollo de nuevos tratamientos.

  • Diseño y tecnología: Herramientas como Figma aprovechan GPT-5 para agilizar flujos de trabajo creativos, generando propuestas de diseño y prototipos con mayor rapidez.

Críticas y polémicas

Aunque GPT-5 representa un avance tecnológico notable, su lanzamiento no ha estado libre de controversias. Una de las principales críticas ha sido su tono percibido como más frío y distante en comparación con modelos anteriores, especialmente GPT-4o. 

Muchos usuarios señalaron que, si bien las respuestas son más precisas, se perdió parte de la calidez y la naturalidad que hacía más cercana la experiencia de interacción.

A esto se suma el descontento con el proceso de implementación. Según Sam Altman, CEO de OpenAI, el despliegue inicial de GPT-5 fue apresurado y “mal gestionado”, lo que contribuyó a la percepción negativa en su estreno.

Por último, persisten preocupaciones de seguridad. Investigaciones han demostrado que GPT-5 puede ser vulnerable a generar contenido sensible o inapropiado si no se controla adecuadamente, lo que plantea retos éticos y de responsabilidad para su uso masivo.

Hacia la IAG: ¿es GPT-5 el gran avance que esperábamos?

Desde hace años, cada nuevo lanzamiento de OpenAI despierta la misma pregunta: ¿estamos más cerca de la Inteligencia Artificial General (IAG)? Con GPT-5, la expectativa ha sido especialmente alta. 

El modelo demuestra grandes capacidades de razonamiento, resolución de problemas y manejo multimodal, lo que lo sitúa por delante de sus predecesores. Sin embargo, los expertos coinciden en que aún estamos lejos de una IA verdaderamente general.

Ben Goertzel, uno de los pioneros en acuñar el término AGI, señala que aunque GPT-5 es brillante y útil en muchos contextos, todavía opera bajo límites definidos y carece de la autonomía y la comprensión profunda propias de la inteligencia humana.

En este sentido, GPT-5 debe entenderse como un logro técnico sobresaliente, más no como el punto final del camino hacia la IAG, sino como una estación intermedia que prepara el terreno para futuros avances.

GPT-5: ¿el comienzo de una nueva relación con la IA?

GPT-5 plantea una cuestión central: cómo queremos relacionarnos con la IA en nuestro día a día. No se trata solo de medir velocidad o precisión, sino de repensar el papel de la IA en la toma de decisiones, en la creatividad y en la confianza que depositamos en ella. 

Cada avance abre posibilidades, pero también exige responsabilidad y una mirada crítica sobre su impacto en las personas y en los negocios. 

GPT-5 es, en esencia, un recordatorio de que el futuro de la tecnología no depende solo de lo que puede hacer, sino de cómo decidimos integrarla en nuestra sociedad.