Nacido en París en 1964 y criado en Montreal en una familia de artistas con raíces marroquíes, Bengio creció rodeado de un espíritu humanista que ha marcado toda su carrera. 

A diferencia de ciertos contemporáneos, ha elegido desarrollar casi toda su labor desde la universidad, convirtiendo a Canadá en una superpotencia de la inteligencia artificial, forjando su reputación como uno de los expertos destacados en IA a nivel mundial. A Bengio le debemos hitos fundamentales en el procesamiento del lenguaje natural

Fue pionero en el uso de las representaciones distribuidas o «embeddings«, una técnica magistral que permite a las máquinas entender que palabras como «perro» y «cachorro» están relacionadas semánticamente, algo que antes era imposible para un ordenador. 

Además, su trabajo en mecanismos de atención sentó las bases para que los sistemas actuales puedan traducir textos largos o mantener conversaciones coherentes. 

En 2014, co-imaginó las Redes Generativas Antagónicas (GANs), que permiten a la IA generar imágenes y datos totalmente nuevos y realistas.

Un legado en la academia y el liderazgo

Más allá de los algoritmos, su mayor legado es la creación de Mila (Instituto de Inteligencia Artificial de Quebec), el centro académico de deep learning más grande del mundo. 

Desde allí, ha formado a miles de investigadores, siempre bajo la premisa de que la ciencia debe ser compartida para el bien común. 

En 2018, este compromiso y sus hallazgos técnicos le valieron el Premio Turing, compartiendo podio con LeCun e Hinton como los «padrinos» de la disciplina.

La conciencia crítica: De la tecnología a la ética

Sin embargo, en los últimos años, el tono de Bengio ha cambiado. Preocupado por la velocidad a la que avanza la tecnología que él mismo ayudó a crear, se ha convertido en una de las voces más autorizadas en seguridad y ética. 

Ha confesado sufrir insomnio pensando en los riesgos de que una IA mal alineada pueda causar daños sociales o existenciales

Fue el impulsor de la Declaración de Montreal para el Desarrollo Responsable de la IA y colabora activamente con la ONU. 

Para Bengio, la inteligencia no tiene valor si no está guiada por la responsabilidad humana, y su misión actual es asegurar que el futuro de la IA sea tan seguro como brillante.