Las redes sociales ya son algo imprescindible para cualquier tipo de empresa. Además de tener presencia en Internet mediante una página web, los medios sociales proporcionan un nivel de interacción difícilmente superable. Es el canal de comunicación más rápido y directo con tu público objetivo. Tanto para las grandes empresas como para las pymes el buen uso de las plataformas sociales les ayuda a incrementar el valor de la marca y a mejorar la imagen de la misma. ¿Tienes una pyme? ¿Estás empezando en esto de Internet? No te preocupes, vamos a darte varios consejos para que tu empresa no pase desapercibida en las redes.

Hace unos años, cuando las redes sociales estaban empezando a aparecer, bastaba con tener un perfil corporativo abierto en Facebook y Twitter y publicar algo de vez en cuando. Esto ocurría porque no todas las empresas se planteaban una estrategia de social media. Pero, hoy en día, solo en España, más de 19 millones de personas hacen uso de alguna plataforma social. Por ello, la concentración de las empresas es también mayor. De hecho, las pequeñas y medianas empresas españolas son las que están más presentes en las redes sociales, por delante de las de Estados Unidos, Holanda o Reino Unido.

Además, han ido apareciendo nuevas redes y públicos diferentes en cada una de ellas, por lo que la tarea de las marcas es cada vez más complicada. Con todo esto, los objetivos de cualquier negocio en redes sociales pasan por: diferenciarse de la competencia, llamar la atención de su audiencia y convertir la interacción en ventas.

Consejos para triunfar como pyme en las redes sociales

 

1. Invertir es necesario

La mayoría de los emprendedores caen en el error de pensar que las redes sociales son una tarea fácil. Sobre todo porque ellos mismos ya tienen varios perfiles que utilizan diariamente. Pero no es lo mismo administrar una marca que un perfil personal. Confiar en agencias o personas especializadas en marketing online es una de las mejores inversiones que puede hacer una empresa pequeña. A la larga, el esfuerzo volcado en la presencia online será recompensado con más clientes. El marketing tradicional a veces resulta incluso más caro (anuncios en periódicos, cartelería impresa…) y llega a un público más reducido.

2. Crea contenidos de calidad

Los usuarios están cada vez más familiarizados con los perfiles de marcas de todo tipo. Por eso, para que se fijen en tu marca es necesario que se sientan atraídos por un contenido de calidad. Aquí hay que tener mucho cuidado, porque los anuncios muy directos y hablar siempre sobre la empresa no suele funcionar. Las personas se guían por necesidades y emociones, por lo que se debe tratar de satisfacerlas y crear buenas sensaciones. Eso es lo que va a hacer que crezcan los me gusta, los retuits y la interacción en general con la marca.

Por otra parte, las redes sociales son un complemento ideal para la web corporativa. Tener un blog de contenidos dentro de tu página y difundir lo que publicas por redes sociales es la estrategia más básica que debes seguir. Además de crear contenidos específicamente para cada red social en la que estés presente.

3. Haz amigos y colabora con ellos

Seguramente habrás oído hablar del marketing con influencers. Y, probablemente, pienses que eso no es un asunto que una pyme pueda abarcar. ¡Error! Al igual que hay empresas locales, existen influencers locales. Probablemente no tenga tantos seguidores en sus redes como los más famosos, pero lo que le interesa a un negocio pequeño es llegar a las personas cercanas a él. Además, si tu marca vende sus servicios o productos a través de comercio electrónico, mover la web a través de las personas más influyentes de tu zona geográfica abrirá las puertas a nuevas colaboraciones.

Otra forma de promocionar una empresa a través de un tercero es aliarse con una marca cercana del mismo sector o parecido. Por ejemplo, si tienes una peluquería canina y llegas a un acuerdo con una clínica veterinaria, podréis hacer publicidad el uno del otro sin crear un problema de competencia.

4. Planear y organizar

Una de las cosas más importantes cuando nos adentramos en las redes sociales como empresa es tener un plan. Coger un calendario y marcar los días de publicación en cada red social y saber qué hay que publicar cada día. También es aconsejable invertir algo de dinero en publicidad. La publicidad en las redes sociales es bastante barata y puedes elegir el público al que va dirigida. Y, por supuesto, también hay que organizar las publicaciones que se van a promocionar. De esta forma se puede comprobar qué es lo que más impacto tiene sobre tu audiencia y dirigir tu estrategia por ese camino.

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