¿Lo has percibido? Instagram se ha transformado en el lugar donde catalogarnos nuestras experiencias personales.

El turismo, hoy no es lo mismo que hace 20 años. En la actualidad, existen un sinfín de nuevos tipos de turismo (espiritual, gastronómico e incluso de salud, solo por mencionar algunos) y nosotros somos potenciales embajadores de cada monumento, localidad y actividad comercial o artesanal que conocemos.

ESTUDIOS SOBRE INSTAGRAM

Acorde a un reciente estudio sobre Instagram para la industria turística, esta red es utilizada por un 48% de los usuarios para conocer y elegir los destinos turísticos, y un 35% de usuarios para descubrir nuevos lugares que visitar. Porque quienes están allí para aconsejarte son tus amigos, familiares, colegas y conocidos: personas que conoces y en las que confías.

Esta fuerza intrínseca de Instagram ha sido descubierta también por las marcas, que en los últimos tiempos han optado por ofrecer contenidos más humanizados, visualmente atractivos y centrados en el deseo de viajar y conocer que es parte de cada uno de nosotros.

Lejos quedó el lenguaje frío y los materiales publicitarios acartonados: el turismo se ha humanizado. Instagram ya no es solo un canal social, si no una guía personal, una pequeña agencia de turismo, casi el agente de viaje de la actualidad. Su base mensual de 400 millones de usuarios activos es interesante para las empresas (y no solo) y entre todos, vence quien responde a nuestras expectativas, satisface nuestros deseos y nos muestra los contenidos para atractivos y deseables.

INSTAGRAM Y TURISMO

El punto de partida de muchas cuentas relacionadas con regiones y lugares es la valoración del destino. El Departamento del Interior de EEUU utiliza su cuenta de Instagram para presentar cada día los lugares más espectaculares del país, mostrando su belleza natural y promoviendo la región en todo el mundo, como haría cualquier persona orgullosa del lugar que ha nacido y crecido.

Con estas publicaciones en Instagram, el Departamento ha maximizado la visibilidad de paisajes e información en tiempo real que, de otra forma, se habrían visto poquísimo en los materiales del gobierno. Y, al mismo tiempo, ha dado la visibilidad también a los fotógrafos profesionales que han querido apoyar la causa involucrándose.

Con el mismo concepto (aunque sin límites de frontera) cada día, Airbnb publica en su cuenta de Instagram los lugares más espectaculares del mundo, pasando con naturalidad de Chile a California o Noruega, contando historias verdaderas y de gran efecto inspirador, donde los protagonistas son los usuarios. Historias que hacen soñar con finales felices, que hacen bien al corazón y que generan conexiones empáticas con la marca.

Un ejemplo de red de colaboración entre estructuras de una región está teniendo lugar, aún como experiencia embrionaria, en Tivoli, Italia.

Todas las comunas alrededor de los 98km del río Aniene, han decidido colaborar y llevar adelante la imagen del territorio en su totalidad, reduciendo así los gastos y esfuerzos, y exhibiendo lo que la región tiene para ofrecer. A lo largo de ¨la calle del agua¨ será posible vivir experiencias de biking, caminos espirituales, deliciosas experiencias culinarias y muchas cosas más en pocos kilómetros, sin perder de vista la identidad de cada ayuntamiento: cada uno ofrece sus productos típicos de la mejor forma.

INSTAGRAM CAMBIA EL TURISMO

No olvidemos que una de las fortalezas de Instagram, además de ser un instrumental visual y fuertemente ligado al móvil, es hoy su posibilidad de descubrir y contar historias, tradiciones y la cultura de la religión. Solo quien mira un destino con ojos enamorados puede mostrar lo mejor de él. Y si después los enamorados crean una comunidad espontánea, auténtica y fuerte, imagina cómo esto puede beneficiar a la región en cuestión.

He aquí el porqué de que las interacciones espontáneas sobre Instagram: nos encontramos con personas que hablan, inspiran e implican a otros contando historias, emociones y detalles tan únicos que ningún otro podría mostrar. Esta es la verdadera riqueza, la verdadera fortaleza de Instagram.

Cómo ha cambiado el turismo con Instagram: no cambian los destinos, no cambia el concepto de hospitalidad, sino que han cambiado las perspectivas por las que se desea conocer un destino, han cambiado los instrumentos de división de las emociones experimentadas, los tiempos de acción/reacción de nuestras vivencias. Tenemos ganas de sumergirnos en una región, sentirnos parte de ella, ser capaces de confundirnos con los locales: somos ciudadanos del mundo e Instagram nos permite saborear sensaciones y experiencias que, quizás, viviremos en nuestro próximo viaje.

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