fbpx

Al hablar de marketing o estrategias de comunicación, parece que el mensaje siempre va dirigido a grandes empresas y multinacionales que “pueden permitirse” ese tipo de negocio. Es todo un error pensar así. Tanto las grande como las pequeñas y medianas empresas (PYMEs) necesitan establecer un plan que guíe a todos sus trabajadores hacia la meta que se quiere conseguir.

En España, actualmente están en funcionamiento más de 1,2 millones de PYMES y 1,5 millones de autónomos, lo que representa casi la totalidad de las empresas inscritas en la Seguridad Social. Gran parte de ellas nunca ha seguido una estrategia de marketing o ni siquiera ha pensado nunca en desarrollarla. El principal inconveniente que ven es el presupuesto, y aquí influyen las comparaciones con las grandes empresas. Es entonces cuando nos encontramos con otro fallo. Al igual que las multinacionales gastan millones en su producción, las empresas más pequeñas gastan lo necesario para la suya. Con el marketing pasa lo mismo, los presupuestos se adaptan a las necesidades.

Otro de los problemas ante los que se encuentran los empresarios de este sector es que están hartos de escuchar qué tienen que hacer, pero nadie les ha explicado el cómo. Por eso, la mejor opción es confiar en una empresa con experiencia. Volvemos al problema del precio, pero no es bueno ver un contrato como un gasto, sino como una inversión recuperable y rentable. Los profesionales del marketing vamos a saber cómo optimizar el presupuesto para impulsar el negocio hasta lo más alto.

Y solventado el tema del dinero, vamos a ver por qué realmente las PYMES necesitan un plan de marketing.

Hay que ser mejor que la competencia

Con un número tan elevado de PYMES en el país, hay muchas empresas cercanas que compiten en el mismo sector. Para destacar entre todas ellas se necesita una estrategia de acción clara. Estudiar a la competencia, tanto a la que tiene éxito para saber lo que funciona, como a la que no lo tiene para evitar hacer lo mismo. El primer paso para llamar la atención es tener una identidad clara y saber mostrársela a los demás. De esta forma la marca tendrá más presencia y voz en su segmento de actividad.

Ser visible es esencial

No sirve de nada tener buenos productos y diferenciarte de la competencia si nadie se da cuenta de ello. Es fundamental tener presencia en los canales por los que se distribuya la audiencia: redes sociales, medios de comunicación, cartelería en la calle… Cada empresa debe estudiar dónde se encuentran sus clientes potenciales y dirigirse directamente a ellos. Eso sí, cualquier empresa existente en este siglo, da igual su público objetivo, tiene que estar presente en Internet. Y eso no es nada caro, lo que verdaderamente cuesta es la creatividad y el talento de saber qué hacer en cada situación.

La belleza está en el interior

Esta frase no podría ser más cierta para el marketing. Por muy buena que sea la estrategia y por muy grande que sea el presupuesto, si la comunicación interna no funciona, el plan se va al traste. Tan importante es que el público tenga una buena imagen del negocio, como que los trabajadores actúen al unísono. De nada sirve crear una campaña publicitaria con un objetivo marcado, si la idea no se transmite entre las personas que conforman la empresa. Por eso también es importante establecer un sistema de comunicación dentro de ella.

Más artículos relacionados

This post is also available in: Français Русский

Abrir el chat